Lo mejor de todo es que esta obesa morbida es preciosa de cara y parece hasta tímida, sus vecinas no se imaginarían ni por asomo con esa carita de no haber roto un plato los gang bangs que organiza en casa la zorra. Obviamente un tío sería para ella como un palillo de dientes, con tres empieza a notar algo pero claro, tampoco es cuestión de dar el cante en el vecindario.